CAP. 52 MENTIRAS NECESARIAS…
Aún todos los chicos estaban
asombrados por la revelación del amor de Delos por Amy, y aunque siempre
imaginaron que aquella antipatía de Delos por Daniel, debía obedecer a algún
lío de faldas, nunca se imaginaron de quién se trataba. En el caso de Sam su
sorpresa era mayor, porque según lo que ella había podido ver, e incluso lo había
conversado con sus amigas, Delos se sentía atraído por Eve, y de ahí el hecho
de que se llevase tan mal con Vlad, que a su juicio, y a todas luces amaba a
Eve. Razón por la cual Sam se enfurecía cada vez que Vlad hacía el tonto con
alguna otra chica. Pero fue sacada de sus pensamientos por la voz de Mael.
-
Señor -- dijo el chico dirigiéndose a Eowaz -- Aún
sigo sin entender algo.
-
¿Qué cosa?
-
Antes le pregunté cómo era posible que si todos sabían lo que Nurión
hacía, los persiguieran a ustedes, y entendí lo que me dijeron. Pero este
asunto es diferente, porque si todos saben que los gemelos son los nietos de
este hombre, porque él mismo se encargó de gritarlo al mundo, y saben las razones por las que Nurión ha
estado persiguiéndoles, ¿cómo es que no se dan cuenta entonces, que se trata
del mismo sujeto?
-
Eso es algo que pesa más sobre nuestras consciencias, que sobre nadie
más --
dijo Eowaz -- Verás, la comunidad Arzhvael, en mayor o
menor medida se enteró de la predicción, pero la misma no hacía referencia a
nadie en particular. En aquel momento, solo nosotros sabíamos del parentesco
que existía entre Amy y Nurión, ya que él como Bastian O’Neill, nunca hizo
público el hecho de que tuviese una nieta, hasta ahora. De modo que la
comunidad siempre creyó que la persecución a los Douglas, era por la misma
razón que a los Cornwall y a los Natchzhrer.
-
¿Y por qué no lo dijeron cuando mató a nuestros padres? --
preguntó Danny
-
Porque no habría servido de nada. Primero, porque era algo que no
podríamos probar sin tu madre, y segundo porque la única forma de probarlo,
sería revelando la existencia de ustedes, y eso nos habría colocado en la misma
situación que estamos ahora. Bastian los habría reclamado como su único
pariente vivo, y las leyes se lo habrían concedido.
-
¡Demonios! -- dijo Danny con frustración
-
Lo siento Danny -- dijo Eowaz
-- hicimos lo que creímos más
conveniente, y todo de acuerdo a los deseos de sus padres.
-
Todos hicieron lo que se suponía debían hacer --
escucharon que decía Giulian con tristeza --
excepto yo. Yo sí les fallé.
-
¿Qué dices? -- preguntó Danny extrañado
-
No seas tan duro contigo mismo Giulian
-- dijo Eowaz -- He
conocido a pocas personas que hayan hecho un “Juramento de Sangre”, pero de los
que he conocido, ninguno como ustedes.
-
Eso no tiene…
-
Un momento -- lo interrumpió Danny --
¿Quiénes hicieron un Juramento de Sangre?
-
Todos nosotros -- dijo Eve
-- es decir, los Cornwall, los
Natchzhrer y los Douglas.
-
Pero yo les fallé -- insistió Giulian --
porque no me quedé a velar por Samantha, como debía, sino que me fui a
perseguir a ese desgraciado.
Sam levantó la cabeza y lo miró.
-
Hiciste lo que cualquiera hubiese hecho Giulian. Si saliste a
perseguirlo fue porque los amabas, y no habrías podido vivir sabiendo que él
los había matado y seguía por ahí tan tranquilo. Estoy segura que papá habría
hecho lo mismo por ti -- y con delicadeza limpió una lágrima que se
deslizaba por la mejilla de él, para luego volver a acurrucarse en sus brazos.
-
Todo eso está muy bien -- dijo Gail que había estado pensativo --
pero después que este mal nacido mató a los Douglas, y en todo este
tiempo, no es posible que no haya cometido algún error, algo que permita
relacionarlos.
-
Como les hemos venido diciendo, si hay algo que nos vemos forzados a
reconocer, es su habilidad -- dijo Eowaz
-- Después de la muerte de Amy y
Daniel, suponemos quiso asegurarse de que era cierto que la criatura había
nacido muerta. De modo que intensificó la cacería. Como ya saben, atrapó a
Giulian, luego varios Arzhaelíes resultaron muertos, al igual que muchos
Kriger, entre ellos Sabrina Hallinger, y fue cuando Samantha quedó al cuidado
de Iván y de Angela.
-
Papá -- dijo Gail
-- siempre he evitado el tema de
mi madre, porque sé que para todos es doloroso…
Mientras Gail hablaba, Sam
miraba con atención a Iván, y al mismo tiempo sintió que los brazos de Giulian
se tensaban. Tuvo que hacer un enorme esfuerzo, para ahogar el grito que estuvo
a punto de salir de su garganta, cuando de pronto todo lo que desde hacía
tiempo venía pensando, había cambiado violentamente de dirección. Sin embargo,
se obligó a prestar atención.
-
… pero -- continuó diciendo Gail -- hoy
sucedió algo que me ha hecho darme cuenta, de que realmente sé muy poco de
ella. La Dríade que nos detuvo en el Bosque, dijo que yo era descendiente de
Syke ¿Quién demonios es Syke?
Todos miraron a Iván, que de
pronto estaba muy pálido. Pero Sam extendió su observación a los demás. Dorila,
que no había dicho una sola palabra desde que Sam la hiciera callar, tenía
expresión de profundo disgusto. Eve había cerrado los ojos y bajado la cabeza.
Vlad intentaba hacer contacto con los ojos de Iván. Los McKenzie miraban con
curiosidad a Iván, mientras que Eowaz y Leomer, tenían una expresión muy
parecida a la pena. A Giulian no podía verlo, pero seguía sintiendo la tensión
en sus brazos.
-
Algún día tenía que ser
-- dijo Vlad que por fin había
logrado que Iván lo mirase, aunque nadie a excepción de Sam, escuchó eso
-
Es tu decisión
-- captó las palabras de
Eowaz --
Puedo ayudar en el inicio, si lo deseas, pero tú decides cómo continuar
Sam vio como Iván hacía un leve
gesto de asentimiento, y Eowaz se aclaró la garganta, con lo que todos giraron
la vista hacia él.
-
Gail, seguramente recuerdas, que en mi conversación con los gemelos,
cuando les hablé de sus orígenes, que me remonté a los primeros Arzhvaels
¿no? --
y el chico asintió -- Bien, entonces recordarás que tanto Alacaro
como Kernow, es decir los primeros Douglas y Cornwall, fueron considerados
traidores por Nolff por unirse el primero a una Ninfa y el segundo a una
Dríade.
A pesar de que evidentemente
aquello no les decía nada, a Sam le confirmaba su línea de pensamiento, la
pregunta para ella era ¿quién?
-
De acuerdo -- dijo Gail con cierto tono de duda --
pero todo eso qué tiene que ver conmigo, o con mi madre, que fue lo que
realmente pregunté
-
¿Recuerdas por qué Mael puede comunicarse con los Lobos? --
preguntó Eve
-
Sí, pero… -- dijo Gail cada vez más confundido
-
Solo podemos comunicarnos de forma natural, con aquellas criaturas con
las que tenemos algún parentesco -- dijo Vlad
-- y todos los Cornwall, podemos
hacerlo con las Dríades, porque descendemos de una.
-
Eso está muy bien, pero…
-
Tu madre -- dijo Giulian
-- era nuestra hermana.
Un asombrado silencio cayó sobre
ellos de forma casi palpable. Pero por muy asombrado que estuviese Gail, no
superaba a Sam. Ella llevaba un tiempo preguntándose por los orígenes de Gail,
pero sus pensamientos iban en otra dirección.
Si bien es cierto que Gail era tan rubio como su padre, no podía ser más
distinto a él. Mientras Iván era tranquilo, serio y muy ecuánime. Gail era
inquieto, bromista y ciertamente explosivo, lo que lo hacía definitivamente más
parecido a Vlad que a Iván. Aparte de eso, Iván tenía los ojos verdes al igual
que Eve, mientras que Gail los tenía azules, y aunque inicialmente todas estas
diferencias, habrían podido pasar por ser heredadas de su madre, como
finalmente era, el hecho de que en esa casa no se hablará jamás de ella, había
hecho pensar a Sam, que Gail en realidad no era hijo de Iván. Y en los últimos
tiempos, había notado además, que los ojos de Gail, cambiaban de tonalidad
según la estación del año. Lo que finalmente la había llevado a concluir que
Gail en realidad era hijo de Vlad. Sin embargo, hacía un momento, cuando se
mencionó el asunto, al sentir la tensión de Giulian, pensó que esa era otra
opción. Por todo esto, la súbita revelación de que la madre de Gail era hermana
de los gemelos, la golpeó de manera brutal, porque era algo en lo que ni
siquiera había pensado, dado que ella tampoco había sido mencionada nunca.
A todas éstas, mientras los
adultos miraban a Gail, tan tensos como cuerdas de violín, y los niños digerían
el asombro. Gail, mostrando su habitual espíritu práctico, miró a su padre y
éste se preparó para una tormenta que no llegó.
-
¿De modo que “realmente” son mis tíos?
-- preguntó señalando con los
pulgares a los gemelos
-
Sí… -- dijo Iván aún esperando otra reacción
-
Lo siento -- dijo Gail mirando a Vlad --
pero tú nunca has tenido, ni creo que tengas cara, ni comportamiento de
tío --
y luego a Giulian -- no, tú tampoco.
De pronto la tensión se aflojó,
los gemelos y Gail se echaron a reír, mientras que Iván se llevaba la mano a la
frente, como tratando de soltar el peso que llevaba.
-
Bien, misterio aclarado -- dijo Gail
-- Ahora explíquenme la razón del
silencio
Sam volvió a sentir la tensión
en Giulian, pero decidió no hacer conjeturas, y se dedicó a escuchar.
-
Cuando los gemelos nacieron, tú tenías apenas unos días de nacido, y
tu madre y tú, estaban aquí -- comenzó Iván
-- y por su propia seguridad,
decidimos no decirle nada.
-
¿Cómo que por su propia seguridad?
-- preguntó el chico -- Es
decir, mamá debió saber que ellos estaban por nacer, y si Amy era como su
hermana…
-
Vamos por partes -- lo interrumpió Iván -- es
cierto que Amy era como su hermana, y también es cierto que Angela sabía que el
nacimiento estaba próximo, pero ella nunca supo que eran gemelos.
-
¿Cómo es eso posible? -- preguntó Danny --
Nuestros padres y ustedes lo sabían, porque los habían escogido como
padrinos ¿no?
-
No exactamente -- dijo Giulian
-- Verás, mucho antes, cuando aún
estábamos en la escuela, algunos habían planeado quienes serían los padrinos de
sus hipotéticos hijos. De modo que desde mucho antes, Daniel y Amy habían
decidido que tendrían dos hijos, que Sabrina y yo seríamos padrinos de uno, y
que Eve e Iván, los padrinos del otro. Del mismo modo, Iván había decidido que
Vlad y Amy, fuesen los padrinos de su primer hijo.
-
¿De modo que Amy era mi madrina?
-- preguntó Gail asombrado
-
Así es -- afirmó Iván
-
¿Y ustedes? -- preguntó Danny mirando a los gemelos
-
¡Ja! -- dijo Eve
-- Esos dos nunca tuvieron intenciones tan serias, como la de tener
hijos. Solo se dedicaban a coleccionar chicas como…
-
¡Eve! -- la detuvo Iván
-
Pero tú eras el novio de Sabrina ¿no?
-- dijo Gail mirando a Giulian
-
Lo era -- dijo Dorila hablando por primera vez en todo
el rato -- pero eso no significaba que se casaría con
ella.
-
Creo que se están desviando del tema
-- dijo Jonathan, antes de que
comenzara una batalla verbal del todo inútil
-
De acuerdo -- dijo Danny
-- ya habían decidido con
anterioridad el asunto de los padrinos, pero de igual modo debían saber que
éramos dos ¿no?
-
No, no lo sabíamos -- dijo Iván
-- y no lo sabíamos porque te
recuerdo que estábamos viviendo un tiempo muy difícil y Amy prácticamente no
tuvo un control pre natal como era debido. De modo que un par de días antes del
nacimiento, fue que pudo verla un Läkare y se enteró que eran dos, es por eso
que Angela no lo sabía, ni lo supo nunca. A ella solo le dijimos que había sido
una niña, y que como se tenía planeado, Giulian y Sabrina se esconderían con
ella.
-
Bien -- dijo Gail
-- pero nada de eso explica por
qué nunca me dijeron que mamá era una Cornwall.
-
Después de la desaparición de Giulian y posterior muerte de Sabrina,
tu madre los sobrevivió muy pocos meses
-- dijo Iván -- De
modo que cuando el Consejo decidió, que lo mejor era llevar a Sam fuera de
nuestro mundo también, me sugirieron ocultar el hecho de que tú eras hijo de
una Cornwall.
-
¿Por qué? -- preguntó el chico mirando a Eowaz y a Leomer
-
Verás Gail -- dijo Eowaz
-- pocas personas sabían que Iván
y Angela habían contraído matrimonio, y muchas menos que habían tenido un
hijo. Y aunque Nurión ya perseguía a los
Natchzhrer, lo hacía con menos encono que a los Cornwall y ya sabes las
razones. De manera que pensamos que por tu propia seguridad, era mejor que
nadie supiera que estabas emparentado con los Cornwall.
Todo aquello, sin duda tenía un
sentido lógico, pero por alguna razón que no se podía explicar, Sam sintió que no estaban siendo del todo
sinceros. Gail miró a su padre un largo minuto y luego se atrevió a hacer la pregunta
que no se había animado a hacer durante todos aquellos años.
-
¿Cómo murió mamá?
Iván se llevó la mano a los ojos
y los mantuvo cerrados por un momento, para todos fue evidente que no le
resultaba sencillo hablar de aquello y Gail sintió pena por su padre, pero necesitaba
saberlo.
-
Una mañana salió -- comenzó Iván
-- y repentinamente se vio
atrapada en una de las revueltas, un rayo la alcanzó y… -- se
detuvo, pero no había necesidad de que continuase
Después de unos minutos de
silencio, Gail miró a su padre y luego a sus tíos.
-
Entiendo todo lo que me han dicho, pero no pienso esconderme -- les
dijo --
Le estoy agradecido a los McLean por haber cuidado de mí, y sean quienes
hayan sido, siempre los querré como los abuelos que fueron para mí. Pero quiero
llevar el apellido que me corresponde. Así que espero que hagas lo necesario
para que así sea, papá.
-
Es tu derecho hijo, y no puedo ni deseo impedírtelo -- le
dijo Iván
-
Y no hay nada que hacer -- agregó Eowaz
-- Basta con que lo desees para
que así sea. Pero debes tener en cuenta que eso te convierte en un blanco mayor
para Nurión.
-
Perfecto -- dijo Gail
-- y espero que se entere, porque
me asegurare que entienda bien, que soy un Natchzhrer pero que por mis venas
también corre sangre Cornwall, y que eso me hace uno de sus peores enemigos, y
uno doblemente peligroso.
Iván se sintió tremendamente
orgulloso de su hijo, pero los Cornwall estaban que no cabían en sí, por
el desmedido orgullo que sentían. Y
sintieron pena de tener que ocultarle aún, la verdad sobre su madre, pero no
tenían el valor de causarle aquel dolor.
-
Bien -- dijo Eowaz
-- ya están al tanto de todo.
-
No -- dijo Sam
-- todavía hay algo que no nos
aclara.
-
¿Disculpa?
-
Entendimos, al igual que ustedes, lo de la doble amenaza, y la
referencia al Solsticio de Invierno
-- le dijo --
pero qué hay del “Cincisprezece Samonios”
-
Tienes razón -- reconoció Eowaz --
Como ya saben, un Arzhvael deja de ser considerado niño, al cumplir los
quince años. Por lo tanto, la interpretación que se le ha dado, es que si
Nurión no los ha matado antes de que cumplan quince años…
-
… podremos matarlo nosotros a él
-- completó Danny
-
¡Pero para eso falta más de un año!
-- exclamó Gail
-
Si estamos interpretando correctamente la predicción, no lo
conseguirán antes -- dijo Leomer
-
¿Y si no? -- preguntó Mael
-- Son muchas las cosas que
pueden suceder en un año, incluido el hecho de que los encuentre.
-
Y no pienso sentarme a esperar que él nos encuentre --
aseguró Danny
-
Danny… -- comenzó Iván
-
¿Qué? -- lo interrumpió él -- No
podremos volver a la escuela, nuestros amigos están en la misma situación,
ustedes han sido declarados fugitivos, o pronto lo serán. ¡No me digas que
tengo que quedarme sentado, mientras los demás mueren por mí!
-
Danny, juramos protegerlos y…
-
¡Pues los relevo de su juramento!
-- dijo él poniéndose de pie --
¡Ese desgraciado mató a nuestros padres, y juró que le haré la vida tan
miserable como me sea posible, como él nos la ha hecho a nosotros, hasta que
pueda quitarle la suya!
Sam se levantó y se colocó al
lado de Danny.
-
Es algo que haremos juntos
-- aseguró mirando en forma
amenazante a los presentes, pero ciertamente nadie tenía ganas de desafiar a
aquel par de miradas violeta
Un minuto después, Gail se puso
de pie y extrajo su Athame, lo que causó cierto sobresalto en los Arzhaelíes,
pero Mael había hecho exactamente lo mismo.
-
Como dijo Sam -- dijo Gail
-- esto es algo que haremos
juntos.
-
Y no protestes, hermano -- agregó Mael
Acto seguido y con una rapidez
que no les dio tiempo a los adultos de reaccionar, se abrieron las palmas de
las manos con los Athame.
-
¿Qué esperan? -- preguntó Gail
De modo que ambos extrajeron los
suyos y mientras se hacían los cortes, Diandra y Aderyn ya estaban a su lado
haciendo lo mismo.
-
Eres desagradable Douglas, y siempre lo serás --
dijo Diandra -- pero la vida sería muy aburrida sin ti.
-
Tenemos tan buenas razones como ustedes --
opinó Aderyn -- pero aunque no las tuviéramos, son nuestros amigos.
Unieron sus manos y comenzaron a
recitar el conjuro del Juramento de Sangre.
-
Am gariad, yr wyf yn cymysgu fy
gwaed ac i chi, a fydd yn cadw ni at ein gilydd am btth, ac yr wyf yn dyngu
sydd, gyda’i gilydd, yr un fath neu dynged yr un anffawd (1)
Una vez dicho esto, un rayo de
varios colores, pareció recorrer en torno a ellos, para luego transformarse en
un resplandor dorado que dejó momentáneamente encandilados a los que
observaban.
-
Sabes que mamá va a matarnos por esto ¿verdad? --
susurró Peter a Jonathan
-
Al demonio con eso -- dijo Jonathan sonriendo --
esas dos tienen más valor que muchos de los que conozco
-
Ahora, que se prepare Bastian O’Neill
-- dijo Danny --
porque sus días están contados.
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(1) Por amor, mezclo mi sangre y la
tuya, lo que nos mantendrá unidos para siempre, y juro que juntos, correremos
la misma suerte o la misma desventura
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